Electric dreams

Jhoana  Campos  Garduño 2018-09-16

No sé qué tan indeseable sea una sociedad distópica, qué tanto es sólo producto de una novela de ciencia ficción o si, más bien, esta distopía es aquello que estás construyendo con tu propia vida. Si tuvieras el poder adquisitivo, ¿comprarías conciencia artificial? Si pudieras controlar a todos, ¿usarías la tecnología para lograrlo? Ahora, el celular te dice cuántos pasos das, qué tan saludable eres, te despierta, te recuerda la hora de dormir, te organiza tus próximas vacaciones a la luna, te orienta, te comparte lo que los otros piensan. Adquirir un celular, ¿no es sinónimo de comprar una especie de conciencia artificial? Si la medicina te ha ayudado a curarte con el simple hecho de tomar una pastilla, ¿por qué no ampliarías tu conciencia ciegamente, sin pensarlo, gracias a la tecnología?

Esta posibilidad de una conciencia artificial a la mano me recordó la serie televisiva Sueños eléctricos de Philip K. Dick, que despliega un augurio de posibilidades narrativas: un ingeniero cuántico que crea artificialmente conciencia humana; o la invención de un aparato mental que permite tener vacaciones de uno mismo; o el turismo en el espacio; o el poder de enajenar a todos aquellos que piensen diferente.

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No sé si lo que se muestra en esta serie es ciencia ficción o si ya es una realidad. Tampoco sé si co-construimos o co-develamos la realidad, o ambas, o ninguna. Pero, lo que sí me queda claro es que cada capítulo refleja mucho de lo que hacemos en la vida hiperreal. Toda esta hiperrealidad humana creada gracias a la tecnología, resulta paradójica y extraña; no sé a dónde te llevaría comprenderla con relación a tu humanidad, tal vez a una nueva ciencia ficción. Me imagino que tal vez —sólo tal vez— a que seas un ser humano un poco menos tonto.

Jhoana Campos Garduño: exalumna de filosofía por la Facultad de Filosofía y Letras. Apasionada por la filosofía aplicada y práctica, sobre todo la existencial y la contemporánea. En búsqueda de proyectos que lleven la filosofía a lugares inesperados. Ha trabajado en proyectos de fenomenología en psiquiátricos y de existencialismo aplicado a la vida diaria.