La mujer deseo

Federico  Ballí  2018-10-21

Uno de los tópicos más comunes en la literatura es el de la mujer como objeto de deseo. Desde el papel que se le dio a Helena de Troya en la Ilíada , el personaje femenino se trata como una mera excusa para avanzar la trama, un objeto que el protagonista debe obtener. María Luisa Bombal, en El árbol , retoma a esta mujer deseo y la transforma en protagonista. Este ligero cambio genera una desestabilización en la estructura de la narrativa clásica: obliga a profundizar y adentrarse en los deseos y pensamientos de un personaje que hasta el momento sólo servía como recurso narrativo.

El árbol Maria Luisa Bombal

Como si el propio cuento fuera consciente de la alteración del orden, Brígida es un personaje que no encaja en su propia historia, una mujer rechazada incluso por su propio padre, que la acusa de ser tonta e inútil. Al interiorizar la valorización negativa de su padre, ella se transforma en una clase de Rapunzel, una mujer encerrada en su torre de marfil a la espera de un héroe que la libere. Este héroe se materializa, en forma parodiada, en la figura de Luis; sin embargo, aunque en el cuento se efectúa un rescate simbólico, al pasar de los brazos de su padre a los brazos de Luis, Brígida únicamente cambia de dueño y de prisión. Los mismos problemas que, en su papel de mujer deseo, se presentaban con su padre, se repiten con su amante: Luis la desconoce ante el público por la vergüenza que le da su aparente incompetencia y la deja encerrada en casa.

El lector, que se sumerge en el punto de vista de Brígida, reconoce sus deseos y la naturaleza intuitiva de su pensamiento; su inteligencia no se muestra en reconocer, o saber tocar, a Mozart o a Beethoven, sino que se acerca más a la naturaleza, a los juegos del sonido que van más allá del análisis formal. Ella es más que una mera mujer deseo; a diferencia de las princesas y su conexión con los castillos, sus raíces surgen de la naturaleza. Por esta razón, la única conexión significativa que logra realizar, y que la hace permanecer durante tanto tiempo con Luis, se cifra en su relación con el árbol. Al cercenarse esta conexión ella por fin adquiere conciencia de su libertad.

La relación entre Brígida y el árbol, protector y amigo que toca a la puerta y se muestra cuando ella se siente abandonada, es de tipo espiritual. En esta conexión no sólo se devela un alejamiento con el tópico literario de la mujer como objeto, que sólo lleva a la insatisfacción, sino que también muestra una nueva diferenciación entre lo que realmente compone a Latinoamérica. Es quizá en este sentido que podemos ver la literatura latinoamericana, a partir de su tratamiento del personaje femenino, como un diálogo con la literatura importada del viejo continente: retoma algunos de sus aspectos, pero al hacerlos los retuerce, se los apropia y los maquilla de tal forma que el producto final es casi irreconocible.

Maria Luisa Bombal

Para quienes disfruten de una literatura que explora el personaje femenino visto desde múltiples ángulos, recomiendo leer o asistir a una representación teatral de Casa de muñecas , una de las obras más afamadas de Henrik Ibsen en el que la transformación de la mujer y su lugar en la sociedad es el centro de la obra. Por otra parte, quienes deseen ahondar un poco más en la literatura latinoamericana encontrarán algo de su agrado en El árbol de Elena Garro, otra obra de teatro que, en este caso, utiliza la experimentación para dar voz a los personajes femeninos. Además, los invito a explorar mis recomendaciones de Memorias Póstumas de Blas Cubas de Machado de Assis e Historias de Cronopios y de Famas de Julio Cortázar.

Puedes conseguir los libros en los siguientes links:
Obras completas de M. Luisa Bombal (Tomo 1)
Obras completas de M. Luisa Bombal (Tomo 2)
Casa de muñecas
Elena Garro Cuentos completos
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Federico Ballí: narrador, poeta, ensayista y filósofo de clóset. Ha colaborado con la gaceta Lammadame, el blog Filopalabra y las revistas Nocturnario, Monolito y El comité 1973. En la actualidad, trabaja como editor y columnista en Filosofía de Clóset.